|
Mas de 100 Jóvenes Viajan a la ciudad de Constitución, a entregar un poco de Esperanza 
Mas de 100 jóvenes de nuestra Catedral, viajaron este viernes 07 de Mayo a la ciudad de Constitución, para entregar esperanza a muchas personas de esa localidad que perdieron todo el pasado 27 de Febrero. Toda la información aquí...
Cuando eran pasadas las 22:00 horas, y con un poco de frio en Santiago, los buses estaban listos para partir. 
Para muchos de nuestro jóvenes, era la primera vez que viajaban a construir viviendas básicas, muchos de nosotros sin tener experiencia en construcción, teníamos nuestro corazón dispuesto para ayudar en todo. 
La comunión del Señor se hacía notar en medio nuestro. 



Ya en Constitución, en la mañana del Sábado, con mucho frio, y sin haber dormido mucho, se nos entrega las indicaciones que debíamos tener presente dándonos la formal bienvenida. 
Como hijos de Dios leímos su Palabra y oramos a nuestro Señor, para que fuera con nosotros en esta importante labor. Nos forman en quipos de trabajo, "las cuadrillas" que trabajarían unidas por este fin de semana. Todos estabamos ansiosos, queríamos salir a trabajar. 
Estabamos felices de poder poner por obra, ese amor que nuestro Dios nos ha entregado, el amor a nuestro prójimo. 




Al ver la realidad de Constitución, fue impactante... 
No estabamos viendo una película, estabamos viendo la realidad que han tenido que enfrentar miles de personas. 
A medida que avanzamos por las calles, cada uno de nosotros contemplaba esta relidad con un dolor en el corazón y lágrimas en los ojos, no hay palabras que puedan describirlo. No sabíamos si estábamos en un pueblo abandonado, o si estábamos en medio de un basural, donde depositaron escombros. Pero No!, eran hasta el 26 de Febrero, hogares y empresas de miles de personas, que de un momento a otro cambiaron su destino y sus sueños. 
Sin duda quedarán, en el recuerdo de esas personas, los sueños que hasta ese día tenían. Ya sus sueños, sus metas... no serán las mismas. Sus testimonios de sobrevivencia son desoladores. No sólo perdieron sus bienes materiales, que con esfuerzo consiguieron, sino que perdieron a padres, hijos, amigos, familia, que nunca recuperarán. 
No solo les impactó el terremoto histórico que todos hemos vivido, sino un tsunami, que terminó de arrazar con lo que quedaba. 


Pero, como Hijos de Dios sabemos que hay una Esperanza Viva. Que siempre está renovando su misericordia, cada mañana. Muchos niños de nuestros país, nos necesitan. Tienen que volver a soñar. Tienen que conocer a Cristo. Cristo es quien sana nuestra heridas y hace de nosotros nuevas criaturas, con nuevos sueños, nuevas fuerzas, nueva esperanza. 
Luego de hacer este recorrido, llegamos al campamento destinado, teníamos mas fuerzas que nunca. Dispuestos para trabajar. 
Todos nos dispusimos con todo nuestro corazón. 
Demostramos ser un gran equipo. 






Ya había un nuevo sabor en nuestro corazón. A pesar de las dificultades, Dios fue con nosotros en cada momento. 



Y al dejar atrás, las nuevas 20 casas que construimos, regresamos a Santiago confiando que hoy 20 familias tienen un techo para cobijarse. 

Al contemplar esta realidad, una realidad que ya muchos la han olvidado, nos damos cuenta que nuestra vida es muy frágil, es como una neblina que viene y se va..... Hasta el 26 de Febrero todos ellos tenían diversos sueños, como cualquiera de nosotros, ingresar a la Universidad, comprarse un auto, cambiar el refrigerador, etc.. pero hoy todas estas personas sólo tienen un sueño en común.... contar con un techo para ellos y para los suyos. Aquí todos son iguales, aquí no existe la clase social, aquí todos los niños juegan juntos, aquí todos luchan por lo mismo... Hoy, habemos cerca de 100 jóvenes más agradecidos, por la inmensa misericordia que Dios ha tenido con cada uno de nosotros. Esto nos enseña a despojarnos de todo, y seguir a Cristo. Esto nos demuestra que sólo Él es el que permanece, todo el resto no sabemos cuando lo perderemos. También hemos aprendido, a estar presente no sólo en la oración por aquellos que sufren, sino que es necesario ir a ellos y entregar una mano a aquellos que hoy necesitan del Señor. 
Es por esto, que Glorificamos a nuestro Salvador, que nos da la oportunidad de trabajar no sólo en lo material, sino en lo espiritual. Esto nos alimenta el alma. Sabemos que Dios está con nosotros y que se agrada cuando cumplimos con lo que nos ha mandado. Si alguno es oidor de la Palabra pero no hacer de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Gracias Señor!!! |